domingo, 14 de marzo de 2010

Obsesión [Capítulo 6]

Nos separamos despacio y nos miramos a los ojos.

--- Este… – dijo Cristian – ¿Amigos?
--- Amigos – dije con un suspiro.
--- ¿Quieres dar un paseo?
--- Por qué no

Caminamos hasta el auto, yo no quería subirme y tener privacidad, prefería caminar pero también me era difícil ya que nos tomaría demasiado tiempo llegar al parque. Mantuve mis respiraciones profundas para relajarme. El día no puede ser peor me dije mientras olía el aroma de pino que tenía Cristian en su camioneta, los asientos los sentí cómodos y suaves, el manubrio estaba brillante al igual que el resto de la camioneta. No podía parar de criticarme en mi interior, solo quería volver en el pasado. Quería estar en un lugar en el cual el tiempo no nos afectara, un lugar en el cual los malditos problemas no existían, deseaba con todo mi ser poder ser libre, no tener estos absurdos sentimientos que para lo único que sirven son llenarse de ilusiones, deseaba que mamá no hubiera muerto, deseaba que papá no mantuviera ese rencor hacia mí, deseaba que Débora no estuviera con ese tipo, quería ser feliz…

--- Llegamos – su voz me sobresaltó y me regresó a la realidad cruda.
--- Cristian… – me mordí el labio para callarme pero no resultó – no puedo seguir jugando con tus sentimientos y con los míos – dije precipitadamente.
--- ¿A qué te refieres? – preguntó con incredulidad.
--- Me refiero a que no quiero… – ser tu amiga terminé la frase en mi mente.
--- No quieres qué.
--- Quiero ser… – tomé una gran bocanada de aire y continué – tu novia – Cristian me quedó mirando durante un rato, luego desvió su mirada, abrió la puerta de la camioneta, se bajó y me abrió la puerta a mí, lo miré boquiabierta y me bajé. Mi estomago estaba lleno de mariposas revoloteando y mi corazón bombeaba con velocidad. Su delicadeza para tomarme mi mano me derritió entera, casi babeé pero cerré mi boca rápidamente.
--- ¿Estás segura? – su voz era tan suave que no pude contestarle inmediatamente, lo que hizo que él se sintiera inseguro, eso lo deduje porque sus ojos miraban hacia el parque y luego hacia mí.
--- Completamente – y con eso mis labios y los suyos quedaron unidos…


[TERCERA PERSONA]

Caroline fantaseaba con Cristian, se lo imaginaba junto a ella protegiéndola de todo y de todos y haciéndola sentir tan llena de dicha que olvidaba todos sus problemas y se olvidaba que existían otras personas en el mundo, que sólo eran ellos dos…

--- ¡Caroline! – Dan, su padre, la sacó de su ensoñación.
--- ¿¡Qué!? – Contestó enojada por haberla despertado de su sueño.
--- ¡No preparaste la comida! – Mierda Pensó asustada.
--- ¡Lo siento! – Bajó echándose mil maldiciones – La preparo enseguida…
--- ¿¡Para qué!? – Le gritó – ¡Voy a comer a otro lugar que no sea aquí contigo! No sirves para nada – su cara se descompuso, ella soportaba algunas cosas de su padre contra ella, pero esa era una que no soportaba y que siempre le hacía un nudo en la garganta, sus puños se apretaron y su mandíbula también – deberías ser como Débora.
--- Lo siento – dijo en un susurro – Pensé que cenarías en otro lugar, como saliste hoy en la tard…
--- Pues pensaste mal – Vio como su padre se alejaba con su auto marrón.

No puedo creérmelo Se ahogó al pensar en aquello y fue por un vaso de agua.

Tomó el móvil y marco a casa de Heidi, la llamó seis veces seguidas pero nadie le contesto, así que llamó a Pamela, ella estaba ocupada, le estaba ayudando a su mamá a preparar el ensayo para el pastel de bodas de su hermano Rob, llamó a Fanny, le contestó su tía Rosa y le dijo que Fanny había ido al cine con un chico del colegio, y por último llamo a Rebeca, le contestó Mia, la hermanastra de Rebeca.

--- ¿Hola? – contestó Mia.
--- ¿Mia?
--- La misma, quien habla.
--- Soy Caroline, ¿cómo estás?
--- ¡Oh! Bien, Caro, Rebeca fue a ver al médico…
--- ¿Médico? ¿Está mal? – preguntó preocupada.
--- No, no, no te preocupes, solo es un resfriado, todos acá en casa lo tuvimos y ella era la única que le faltaba contagiarse – se rió.
--- Ah…
--- Oye – le interrumpió – que le querías decir, ¿le dejas algún recado?
--- Oh no, todo esta bien – le aseguró – dile que se mejore pronto.
--- De tu parte, Adiós.
--- Adiós – le cortó.

Caroline volvió a quedarse en silencio. Todo le resultaba tan aterrador, estar sola, tener un agujero negro en su corazón… ¿Quién será? Pensó molesta. Fue a abrir y se sorprendió.

--- Qué haces aquí – Preguntó Caroline.
--- Visitarte – le contestó Gastón.
--- Mmm… – Caroline no estaba del todo convencida pero luego lo invitó a pasar.
--- Bonita casa.
--- Gracias ¿quieres tomar algo? – le preguntó amable.
--- No gracias… – se quedó pensando por un segundo y luego le habló – ¿Mañana es el último día de clases?
--- No…
--- Te paso a buscar – Eso no es una pregunta Pensó Caroline – a las siete diez.
--- No, me vendrá a buscar…
--- Ese tipo – le detuvo – Cristian ¿o se llama de otra forma?
--- No… – Caroline se interrumpió la frase. Cállate se dijo.
--- Tu novio – Gastón tenía la cara descompuesta por el resentimiento que sentía hacia Cristian – ¿Crees que hacen una pareja bonita? – la voz de Gastón estaba llena de hostilidad y eso alertó a Caroline. Ella supo que debía detener la situación.
--- ¿Cómo sabes eso? – Preguntó con sospecha.
--- Los chismes vuelan, quien sabe, quizás tu propio amorcito lo esparció.
--- No es así.
--- Como quieras… – se levantó del sofá y se largó.

No logro entender…
subió a trompicones las escaleras y miró por la ventana, se dio cuenta de que el Mercedes Benz Rojo de Gastón seguía aparcado en el negocio del frente, le dio muy mala espina, entonces decidió cerrar las cortinas y apagar la luz.

[PRIMERA PERSONA]

Estaba con sueño y quería descansar pero quería hablar con Cristian, quería que el me abrazara… él era un buen amigo, ahora el es el mejor novio y también amigo.

--- Mejor me duermo… – el sonido de la puerta principal abrirse me inquietó. Fui a ver con cuidado. Escuché risas de una mujer y un hombre… Débora… ¿qué diablos haces con Alex a esta hora…? Encendí la luz, Débora se estaba sacando la camiseta cuando se dio cuenta de que no estaba sola. Los dejaron de reir.
--- Caroline… – dijo impactada – No sabía que tú…
--- Que yo estuviera – le terminé la frase, ella estaba con la boca abierta y Alex estaba incómodo por el simple hecho de que los había descubierto.
--- Debo irme… – dijo Alex disgustado.
--- Claro… – dije – Antes de que te vallas…
--- Qué – me contestó mal humorado.
--- Súbete el cierre del pantalón.
--- ¡Caroline! – me reprochó Débora – No seas así…
--- Tenemos que hablar – le dije – No puede que hayas pensado en hacer esa estupidez, te juro queme decepcionas…
--- Ya, si no es para tanto.
--- Si lo es… – me detuve para recordar las palabras de mamá y poder decírselas, tomé aire y continué – Mamá me dijo… – Pensé, había logrado su atención, Débora me miraba expectante, como si me estuviera suplicando con sus ojos que hablara de nuevo – dijo que te quería… Ella dijo dile a Débora que la quiero y que no haga tonterías… – dije precipitadamente – ¿Te das cuenta que lo que ibas a hacer era una tontería ridícula? – Débora asintió pensativa.
--- Y… – las palabras se asfixiaron en su interior, cerró sus ojos verdes y cayeron gotas de sus ojos, respiró agitadamente y abrió sus ojos – ¿y qué dijo para papá?
--- Dijo que se portara bien y que tenía que cuidarnos…
--- Entonces a él sí se lo dijiste.
--- ¿De dónde sacas eso?
--- Es que él sí se ha portado bien y sí nos cuida…
--- Será que es a ti que te cuida – me lamenté.
--- ¿Y a ti no?
--- No. Me voy a dormir, tengo bastante sueño y hoy ha sido el día más largo de todo el mes… quizá.
--- Está bien, yo también me voy a acostar… ¿dijiste que no te trataba bien?
--- Adiós.


Rebeca no tenía buena cara esta mañana, estaba toda ojerosa, el pelo estaba opaco y los labios estaban resecos, además bostezó toda la clase de lenguaje.

--- Estoy agotada, chicas – dijo Rebeca con voz ronca –. No sé si iré de viaje…
--- ¿¡Qué!? – dijimos al unísono Fanny, Heidi, Pamela y yo.
--- Debes ir – dijo Heidi.
--- Sí – la apoyó Pamela –. Para esa fecha estarás sana como un buey.
--- Sí voy – dijo Rebeca riéndose – las engañe… – estornudó y pidió un pañuelo desechable para sonarse.
--- ¿Ya están listas? – les pregunté.
--- Sí – respondieron con entusiasmo.
--- Entonces el sábado a las siete de la tarde en punto… Fanny ¿a qué hora sale el bus?
--- A las siete y media – respondió firme Fanny.
--- ¿Y para qué juntarnos tan temprano? – se quejó Pamela.
--- Porque alguna llegará tarde – le aseguró Fanny.
--- Entonces el sábado a las siete en el terminar de buses – confirmó Rebeca y todas asentimos.

6 comentarios:

popcorn dijo...

Ya leí! ¡Leiste lo mio? Oye te han dicho que el c-box esta malo ¬¬

atenea dijo...

hola wapa siento no haberlo podido leer antes pero mejor tarde q nunca no? xdd
te a quedado genial Cristian es fantastico, genial :D. En cambio su padre grr dan ganas de pegarle xdd
Me gusta tu nuevo fondo de blog, la forma en q esta sentada la xica mola(Y) jejeje.
Bueno ahora me paso por tu otro blog;):
Un beso wapa , me voy pasando;)

romina dijo...

chika que capi!!!!! dios me encantó, ya quiero el proximo, recien me vine a pasar... si sré jjaja se m hace eterna la esperar jjaja bueno, eso por ahora, tmbien publique capi y tienes un premio que recjer en mi blog http://pasionyescritos.blogspot.com/2010/03/capitulo-diez-porque-las-peleas-son.html besotes y nos leemos pronto

popcorn dijo...

Oye, te deje un premio en mi blog :) aunque creo que ya te lo dieron xd, pero ojalá leas esto ya que el c-box sigue malo xd

Nicuu dijo...

acabo de encontrar tu blog y pprometo leerte
el cbox está averiado, sólo decia

bueno Besos♥
DTA

popcorn dijo...

2 premios en mi blog!